domingo, 14 de octubre de 2012

7mo Coloquio de Estudiantes de Diseño Gráfico PUCP


 
Organizar la 7ma edición del coloquio fue una experiencia muy grata e inolvidable. En lo personal, era la primera vez que organizaba un evento al cual yo consideraba de gran magnitud donde la principal meta era llenar ambos días, 4 y 5 de octubre, el Auditorio de Derecho PUCP y conseguir la mayor cantidad de ”likes” posibles en nuestra página de Facebook.

Somos una pequeña promoción de 13 personas así que organizarnos no iba a ser tan difícil; para suerte nuestra, tenemos grandes compañeros que nos apoyaron el día del evento y que fueron pieza clave para que el evento se desarrolle con total normalidad y eficiencia ambos días.

Entre los 13 pertenecientes a la promoción nos dividimos las obligaciones, como en toda organización hubo acuerdos, desacuerdos pero siempre llegamos a decisiones finales. Todos estábamos convencidos que no generábamos una buena expectativa pues somos una promoción algo relajada y floja pero siempre hemos cumplido. Fue una odisea para conseguir auspiciadores y sobretodo contactar buenos expositores que puedan brindar una buena presentación, pero no había marcha atrás, de a pocos nos íbamos convenciendo que podíamos hacerlo bien, así que pusimos manos a la obra y cada área se ocupó de lo suyo. En mi caso, me ocupé de la administración de la página de Facebook, y apoyar en el área de Audiovisuales y manejo del equipo el día del evento junto a mi compañero Hugo Kuroki.


Los días pasaban y era complicado llevar los cursos del ciclo junto con la organización pero llegó un punto donde todos estábamos comprometidos con el evento pues la gran acogida en Facebook y la cantidad de inscripciones nos hacían pensar que teníamos que brindar un gran evento dentro de nuestras posibilidades para no defraudar a tanta gente. El presupuesto de nuestra facultad lamentablemente no era suficiente pues gran parte del dinero se iba en el alquiler del Auditorio de Derecho, algo que en lo personal me parece ilógico pues tengo entendido que la universidad es una unidad; sin embargo parece que cada facultad es un “feudo” independiente. Regresando al tema, lo restante del presupuesto se invirtió con proveedores de la Universidad para la elaboración de cierto merchandising. Aquí llegó el momento de organizarnos mejor y conseguir auspicios, gracias al gran trabajo del área de auspiciadores, logramos conseguir lo faltante con respecto a merchandising y sorteos, y con la excelente acogida que tuvimos con los talleres de wacom e ilustración recaudamos fondos que sirvieron para la decoración externa e interna el día del evento. Adicionalmente tuvimos tanta suerte que hasta conseguimos la batucada que se presento el día de la inauguración.

Después de tantas amanecidas, llegaron finalmente los dos días esperados, el evento se desarrolló con total normalidad y la sorpresa fue tener auditorio prácticamente lleno ambos días. Por suerte no tuvimos complicaciones técnicas que pasaron a mayores y el evento tuvo buena fluidez. Los expositores gustaron en general al público presente y las felicitaciones no tardaron en llegar.

Este evento sirvió mucho pues el compañerismo fue lo que más resaltó y la satisfacción de haber realizado, para muchos el coloquio más exitoso, era muy grande. Sin duda alguna somos la mejor promo floja 2012.
 

La historia detrás de mi primer logotipo


Crónicas de mi odisea

Siempre he pensado que uno nunca está de acuerdo con lo que hace a veces. Este es el primer logotipo que hago como marca personal y no fue nada fácil llegar a él. Primero planteé el concepto de cómo me quiero mostrar; bueno, soy un diseñador gráfico peruano amigable en el cual puedes confiar, suena muy optimista pero creo en la primera impresión.

Los primero que me pregunte es ¿Cómo demostrar que soy peruano? Creo que todos estamos algo cansados de ver siempre Machu Picchu o las líneas de Nazca, entonces busqué por el otro lado mientras se me ocurría algo para lo peruano, para dar a entender que soy confiable pensé en una lluvia de ideas como algo que genere confianza, algo seguro, algo que muestre fidelidad en general y rebuscando imágenes encontré una simpática imagen de un perrito en síntesis muy lúdico, debo de admitir que llamó mucho mi atención, pues me gustan los perros y tengo uno. Fue divertido asociar que el perro es conocido como el mejor amigo del hombre y se caracteriza por su fidelidad y en algunos casos lo asocian con la seguridad. No lo pensé más, que sea un perrito lúdico y amigable, y aquí viene la parte más graciosa.

En el 2011 tuve la oportunidad de viajar a Túcume con mis compañeros para un trabajo de campo y en uno de los tantos almuerzos conocimos un simpático perro peruano de la dueña del restaurante que respondía al nombre de Draco, no pasó más de un minuto para que mis compañeros me asocien con el perro por ser flaco y coincidir con mi peinado.
 
Es así que me pregunté a mi mismo ¿Por qué no un perro peruano? Puede ser otra forma de mirar al Perú. Así nació la síntesis de un pequeño perrito peruano con un peinado singular, se veía simpático y bueno más allá de la seriedad, sentía que reflejaba mi sentido del humor, personalidad, etc.

Ya tenía las 3 ideas en un solo isotipo, el último paso era el nombre, ¿Cómo me iba a llamar?, mi nombre no me convencía pues sentía que no era muy comercial, probé distintos y no llegaba a uno conciso. Tantos fueron los intentos que llegué al estrés y se convirtió en una molestia por un momento, me puse a pensar que diría este perrito que no tiene nombre, seguro estaría enojado, ¿Qué me diría?, imaginé a mi propia creación reclamándome por un nombre, pero los perros no hablan, ¿una onomatopeya?, ¿Guau?, no; ¿Ruf?, no; hasta que de la molestia dije “Grrr”, y me sorprendí porque sonaba a molestia y no iba tan mal.

Así que sin preguntarle a nadie le puse Grrr! Studio, para sentir que no había nacido de la nada esa onomatopeya dije que si por a o b motivo me preguntaban, diría que Grrr! Es como un manifiesto, como un reclamo que un perrito también puede hacer si no está de acuerdo con algo, total como diseñador gráfico soy un comunicador visual. Aparte llegué a la conclusión que me divertía ver como todos trataban de pronunciar “Grrr!” a su estilo; así fue como llegué a terminar mi primer logotipo.